El 12 de septiembre de cada año se recuerda la consagración de la Diócesis de Corrientes al Inmaculado Corazón de María.
Al caer la tarde del domingo 12 de septiembre de 1954 (día en que la Iglesia celebra el Santo Nombre de María), arrodillado ante la imagen auténtica de Nuestra Señora de Itatí, el segundo obispo de Corrientes, monseñor Francisco Vicentín, consagraba la diócesis al Inmaculado Corazón de María, en el predio de la Cruz de los Milagros.
Esta segunda visita de la Virgen de Itatí a la ciudad de Corrientes aconteció en el contexto del Año Mariano Universal, declarado por el Papa Pío XII, para celebrar el centenario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción de María, y durante la conclusión de la Santa Misión predicada por treinta y tres misioneros en dicha ciudad.
El sábado 28 de agosto de 1954, unas cuatrocientas ochenta personas, entre ellas el obispo y los treinta y tres misioneros, habían ido en balsas a Itatí a buscar la imagen coronada de la Patrona y Protectora de Corrientes.
Los sacerdotes misioneros fueron los encargados de sacarla de su trono hasta la puerta principal del santuario. Desde allí los itateños la transportaron hasta el muelle. El recorrido por las aguas del Paraná hasta el puerto de Corrientes estuvo acompañado de muchas naves -que se unían para hacer de escolta- y los aviones del Aeroclub, que pasaban una y otra vez saludando desde el aire.
A su llegada al puerto (entonces en la Punta San Sebastián), la imagen fue recibida por el pueblo, junto con las autoridades provinciales y municipales.
Luego fue llevada a los quince centros misionales: San Francisco Solano (el 29 de agosto); Nuestra Señora de la Merced (30); Colegio Salesiano (31); Capilla de Don Bosco (1° de setiembre); La Santísima Cruz de los Milagros (2); San Benito (3); Virgen de Itatí (4); Centro Misional San José (5); Centro Misional Sagrado Corazón (6); San Rosa de Lima (7); Santa Teresita del Niño Jesús (8); Niño Jesús (9); Nuestra Señora de Pompeya (10); San Juan Bautista (11); Nuestra Señora del Rosario-Catedral (12).
La consagración a la Virgen y la Gran Misión en la ciudad habían sido preparadas y precedidas por lo que se llamó "la visita domiciliaria". Todas las familias de la ciudad fueron visitadas (durante 24 horas) por una imagen misionera de la Virgen de Itatí y los misioneros laicos.
Aunque la gran misión fuera en la ciudad de Corrientes, todas las comunidades parroquiales fueron invitadas a realizar en mayor o menor medida lo mismo. Por esa razón se hicieron las visitas domiciliarias en casi toda la provincia de Corrientes y en Misiones (que integraba el territorio de la diócesis de Corrientes hasta 1957).
En todas las parroquias,
en el mismo día y hora, -y con la misma fórmula- se realizó la consagración al
Inmaculado Corazón de María, y se fue renovando a partir de entonces.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario